12 Tips para captar la atención de tus alumnos

Antes de nada, consigue su atención

Parece obvio que para que pueda empezar el proceso de aprendizaje los alumnos tienen que estar atentos al profesor, escuchar lo que dice, entender sus instrucciones.

Pero no es algo que ocurra de forma tan automática como pudiera parecer.

Con frecuencia el profesor entra en el aula, quiere empezar con el contenido de la sesión, pero los alumnos están distraídos, hablando entre ellos, dedicándose a otras cosas o directamente alborotando.

La mayoría de los docentes utilizan sabiamente el silencio, algún gesto o una rutina para conseguir que los alumnos dejen hablar, lo miren y comiencen a prestarle atención.

Pero hay algunas técnicas más creativas, y más divertidas para los alumnos:

#1 Marcar un ritmo

Si comienzas a marcar un ritmo chasqueando los dedos o con las palmas enseguida conseguirás que los alumnos comiencen a imitarlo. Cuando todos te estén siguiendo…¡ya tienes su atención!, podrás terminarlo y empezar la clase.

También puedes comenzar a cantar una canción que ellos sepan, dependerá de tus habilidades musicales.

#2 Identificar un sonido

Utiliza el sonido de diferentes instrumentos u objetos para llamar su atención. Varíalo con frecuencia para que el efecto novedad no desaparezca y para despertar su curiosidad ante sonidos desconocidos: ¿qué tal un timbre de bicicleta, o un palo de lluvia?

Y si el palo de lluvia lo hemos hecho en clase y le toca hacerlo sonar al encargado para recordar el silencio cuando tú se lo indiques, todavía mejor.

También puedes convertirlo en el juego de las estatuas, conseguirás que todos estén quietos y en silencio rápidamente.

#3 ¿Quién lo oye?

Una forma un poco más elaborada de lo anterior consiste en utilizar un sonido largo, como un timbre zen, unas campanillas o similar cuyo volumen va disminuyendo.

Cuando deje de oírse los alumnos deben levantar la mano, como nadie quiere ser el primero en levantar la mano y equivocarse todos se concentran en escuchar el sonido, lo que hace que se genere el silencio casi inmediatamente.

#4 El spray mágico

Prepara para tu clase un envase, bien llamativo, con agua perfumada y decorada con purpurina para convertirlo en el “spray de la calma”.

Rocía con él la clase cuando sea necesario.

#5 Utiliza la mímica

A los alumnos les encanta imitar la mímica. Haz gestos que para que ellos te imiten, con la consigna de que no se puede hablar, solo hacer gestos: soplar velas, mirarse en un espejo y peinarse, buscar un objeto muy pequeño que se ha perdido…

Imagina que haces el gesto de desenvolver un bombón y saborearlo, ¡es imposible hablar con la boca llena de bombones!

#6 Cuenta atrás, ¡y despegue!

Empezar una cuenta atrás para el lanzamiento de un cohete: empezamos a contar despacio desde el 10 hasta el cero, momento en el que ya con la voz muy baja imitamos el ruido de un cohete despegando que acompañamos con un gesto de las manos.

Terminado el lanzamiento comienza la clase.

#7 Burbujas de silencio

Tener un gesto acordado con los alumnos para indicar que todos debemos guardar silencio, por ejemplo abrir una mano y soplar las burbujas imaginarias que sostienes para esparcir “burbujas de silencio” por todo el aula.

También puede utilizarse algún cartel llamativo que se muestra hasta que se produce el silencio, con frecuencia los alumnos se avisarán entre ellos cuando enseñes el cartel.

#8 Indica los cinco pasos

Marcar cinco pasos para llegar al silencio con los cinco dedos de la mano, repitiendo las mismas frases: enseñando cinco, enseñando 4… y así hasta llegar al 1 donde todos deben estar en silencio, poco a poco simplemente enseñar la mano abierta hace que los alumnos guarden silencio.

Con los más pequeños será más útil realizar el gesto todos juntos.

#9 Unos minutos de juego

Comenzar con un juego que permita a los alumnos moverse un poco respondiendo a nuestras instrucciones: ponerse en cuclillas, levantar una mano, saltar a la pata coja…, la última será sentarse en silencio y comenzar la clase.

Tiene la ventaja de permite liberar la tensión en grupos alterados y volver a la calma poco a poco.

#10 Utiliza un temporizador

Utilizar un temporizador (puede ser un contador electrónico, un reloj de arena o simplemente una cuenta atrás) para marcar un plazo previamente establecido para conseguir el silencio (unos 20 segundos, por ejemplo), cada vez que se consiga el grupo consigue un “premio” colectivo: tiempo para jugar, puntos para conseguir algo extra, hacer una actividad que les gusta, etc.

Recuerda que cuanto más pequeños son los alumnos más inmediata tiene que ser esa recompensa, en cambio con los alumnos mayores el premio se puede demorar o puede ser más elaborado.

#11 De la Habana ha venido un barco…

Utilizar una frase que los alumnos completan, un juego de palabras, un trabalenguas, una adivinanza o hacer preguntas sencillas sobre el tema que se está trabajando (por ejemplo cálculo mental) puede ser una forma rápida y educativa de llamar la atención.

Recuerda utilizar el refuerzo positivo para los alumnos que respondan rápidamente a tu propuesta, poco a poco irás consiguiendo que todos estén atentos para conseguir su reconocimiento.

#12 Cuenta un secreto

Empezar a hablar con tono de conspirador, fingiendo compartir un secreto o algo privado que nadie que no esté atento puede escuchar.

O empieza a escribir algo intrigante en la pizarra, o el comienzo de una breve historia o anécdota que solo terminarás de contar cuando todos te estén escuchando.

La curiosidad de los alumnos hará el resto.

Cómo poner las estrategias para captar la atención en práctica

Como ves en todas estas estrategias se involucra a los alumnos como parte activa de la estrategia, ninguna implica elevar la voz, ni mucho menos enfadarse y amenazar a los alumnos con sanciones y castigos.

Al contrario se trata de estrategias amables, en las que hacemos a los alumnos partícipes de mantener el silencio de forma agradable e incluso divertida.

Ten en cuenta que cualquiera de estas técnicas necesitará un poco de tiempo para funcionar correctamente y que también conviene ir cambiándolas a lo largo del curso, prueba a tener una por trimestre a ver qué tal.

Para asegurar su funcionamiento ensaya las primeras veces con los alumnos para asegurarte de que lo entienden y que lo hacen a la perfección y luego llévala a la práctica hasta que observes que va perdiendo su efectividad. Ese será el momento de sustituirla por otra.

Conseguir una buena gestión del aula es una de tareas más difíciles de conseguir, y muchas veces solo se aprende por ensayo y error.

Captar la atención es el punto de partida para una buena gestión del aula, pero hay otros aspectos que también conviene trabajar como la organización cooperativa, crear un clima adecuado, establecer vínculos con todos los alumnos o implementar estrategias de autoaprendizaje.

Los iremos viendo en otros post 😉

Foto del autor

Ester Álvarez

Inspectora de Educación GVA. Convencida de que la Inspección es un factor de mejora del sistema educativo y de que la innovación es necesaria para adaptar la escuela a la sociedad del siglo XXI. Co-fundadora de la asociación de Inspectoras e Inspectores para una Nueva Educación, Insnovae. Coordinadora de la Xarxa 2030. Coordinadora del grupo Atlántida de Alicante.

4 comentarios en «12 Tips para captar la atención de tus alumnos»

  1. No puedo por menos, una vez más, que agradeceros toda la información que, con carácter gratuito, ponéis a nuestro servicio.
    Independientemente de la necesidad de estar suscrito en uno u otro de vuestros cursos, para poder acceder a ciertos temas, el abanico de información que brindáis en vuestros post es realmente extraordinaria: estrategias, bibliografía, consejos…
    Vuestra labor me parece absolutamente plausible. Es por esta razón que, dado que
    no puedo cursar con vosotros mi preparación para las oposiciones (me presento en el área de música), me gustaría poder aportar, de algún modo, mi apoyo a este proyecto tan magnífico que habéis puesto en marcha.
    Gracias por vuestra desinteresada colaboración a nuestro empeño .

    Responder
    • Hola Tana, gracias a ti por tu comentario, realmente es un apoyo, tanto por la información que brindas o otros opositores como por los ánimos que nos das a los que nos esforzamos por conseguir que Prepara tus Opos funcione.

      La verdad es que nos encantaría poder ofrecer formación para todas las especialidades de primaria, pero mantener un proyecto de estas características en marcha requiere mucho esfuerzo y de momento no nos es posible abarcar más.

      Esperamos que al menos nuestros post te sigan ayudando con los aspectos más generales de la preparación.

      Un abrazo y muchas, muchas, gracias.

      Responder
  2. Buenos dias,
    Soy profesora de Lengua y Literatura. Tengo una clase de 4° ESO exageradamente habladora ,. Los alumnos han estudiado juntos desde el colegio y prácticamente todos se pasan la clase hablando , gritando , contestándome mal… ya no sé qué hacer . No tienen interés alguno . He llegado a decirles una pregunta que caería en el examen ,la resolví y repasé en clase y aún así varios la dejaron en blanco .
    Si me podéis aconsejar, darme alguna idea os lo agradecería.
    Un saludo

    Responder
    • Hola Ángela, es difícil dar consejos sin tener más información. Al describirme tu problema me he acordado de un profesor, Joan Vaello, que tiene un libro: Cómo dar clase a los que no quieren, en el que trataba precisamente este tema. Podrías empezar por escuchar alguna de sus conferencias, es fácil encontrarlas en internet y siempre da muchas orientaciones útiles sobre la gestión de aula.

      También te recomendaría que hablaras del problema con el resto del equipo docente que da clase a ese grupo, analizar si el comportamiento se repite en otras clases o mejora con otros docentes, en ese caso habría que ver qué es lo que está funcionando para utilizarlo en tu aula. Si los problemas se repiten con todos los docentes podríais pedir ayuda al departamento de orientación e implementar algunas pautas comunes que mejoren la situación.

      Ten en cuenta que el problema no es solo tuyo, los alumnos son del centro, todo el equipo docente tiene responsabilidad, y cuando hay problemas abordarlos de forma compartida es mucho más útil que enfrentarse a solas con ellos.

      Responder

Deja un comentario