Concreción curricular con la LOMLOE: niveles y documentos

Qué es la concreción curricular

La concreción curricular es el proceso a través del cual el currículo oficial se convierte en el currículo que se enseña en el aula. Es decir el que lleva del currículo prescrito al currículo enseñado.

En la práctica se suceden diferentes niveles de concreción curricular a través de los cuales el currículo básico publicado por el gobierno es completado y desarrollado por la correspondiente administración educativa, y se convierte en el oficial para un determinado ámbito territorial. Como recordarás las enseñanzas mínimas solo son el 50-60% del currículo autonómico (en función de si la autonomía tiene o no lengua cooficial).

En cada centro este currículo oficial se adapta a su contexto, a las prioridades de la comunidad educativa, al estilo docente del profesorado…, en su concreción curricular.

Y finalmente dicha concreción curricular de centro se adapta a las necesidades específicas de cada grupo concreto de alumnos, e incluso a las de los alumnos individualmente considerados.

Cuanto más abierto y flexible es el currículo oficial más necesario es este proceso de concreción curricular.

El anterior currículo LOMCE en realidad no era muy “abierto y flexible”, de hecho sus elementos eran prescriptivos y estaban detallados hasta el punto de los estándares de aprendizaje que tenían que ser iguales para todo el alumnado.

El actual currículo LOMLOE es mucho más abierto, más flexible e incluso incompleto en algunos casos, por tanto la labor de desarrollo y concreción que tendrán que hacer los centros es mucho mayor.

Trata también de impulsar la organización interdisciplinar (por ejemplo a través del trabajo por ámbitos o los proyectos interdisciplinares), medidas de flexibilización en la organización de áreas, espacios y tiempos, alternativas metodológicas, etc. propias de cada centro para dar una mejor respuesta educativa.

Obviamente un currículo de estas características implica una mayor autonomía para los centros y demuestra una mayor confianza en el profesorado, que tiene mucha más capacidad para seleccionar, priorizar, elegir, concretar, y completar los diferentes elementos curriculares.

Supone también, lógicamente, una mayor responsabilidad y un volumen importante de trabajo y de coordinación docente, pero permite que en cada centro se puedan tomar decisiones muy significativas de cara al modelo de enseñanza que se va a ofertar a los alumnos.

Es decir, mayor autonomía implica mayor responsabilidad, o como diría Spiderman: “todo gran poder conlleva una gran responsabilidad”. Qué le vamos a hacer.

Niveles de concreción curricular

En la estructura del nuevo currículo LOMLOE encontramos algunos pequeños, pero significativos cambios. Ya hemos hablado antes de los nuevos elementos curriculares y de las relaciones que se establecen entre ellos.

En el proceso de concreción curricular también hay algunas diferencias, especialmente en los documentos en los que se van a recoger los diferentes niveles. 

Recordemos los niveles de concreción curricular, son los que ya conocemos y que mencionaba al principio del post:

El cuarto nivel lo he marcado con un recuadro porque no todos los autores coinciden en este cuarto nivel.

De todas formas esta estructura es un concepto académico. Lo que nos debe preocupar es cómo se realiza el proceso en el centro educativo y en qué documentos se recoge.

Documentos que recogen la concreción curricular de un centro

Veamos ahora los documentos: cuáles son, qué deben incluir y quién elabora los documentos donde se recoge la concreción curricular del centro, aquí sí veremos algunas diferencias.

Ilustraba este post con la fotografía de las matrioskas, ya sabes, esas muñecas rusas de diferentes tamaños en las que cada una cabe en la anterior hasta llegar a la más grande que las contiene a todas, porque algo así ocurre con los documentos del centro.

Tenemos en primer lugar el proyecto educativo de centro (PEC en muchas autonomías) que es el documento más general del centro y que de alguna manera contiene a todos los demás que a su vez van detallando aspectos concretos de la vida de centro: la acción tutorial, la atención a la diversidad, los planes de convivencia, etc.

También va a incluir los diferentes niveles de concreción curricular que competen al centro, desde la línea pedagógica hasta la programación de aula.

Veamos cada uno de estos documentos. Como decía no los confundas con los niveles que hemos mencionado antes, ahora ya hablamos del proceso que se realiza en el centro educativo:

Proyecto educativo de centro

El PEC como decía es un documento de ámbito general, con cierta intención de permanencia, que recoge los aspectos que dan identidad a un centro educativo: la filosofía del centro, su línea pedagógica, los fines que se pretende conseguir, el modelo de alumno que la comunidad educativa quiere contribuir a formar, los planes de mejora que se quieren llevar a cabo, etc.

Dice la LOMLOE que en el PEC se recogerá la concreción curricular que corresponde fijar y aprobar al claustro.

Artículo 121. Proyecto educativo. 1. El proyecto educativo del centro recogerá los valores, los fines y las prioridades de actuación, incorporará la concreción de los currículos establecidos por la Administración educativa, que corresponde fijar y aprobar al Claustro, e impulsará y desarrollará los principios, objetivos y metodología propios de un aprendizaje competencial orientado al ejercicio de una ciudadanía activa. […]».

En los reales decretos de enseñanzas mínimas se establece también que los centros, en el ejercicio de su autonomía desarrollarán y concretarán el currículo y que dicha concreción formará parte del PEC.

De forma igual o muy similar lo verás reflejado también en el decreto de currículo de tu comunidad.

En el caso de la Comunidad Valenciana los decretos de currículos establecen que en el PEC se deberá incluir la línea pedagógica del centro que será responsabilidad del equipo directivo y que deberá aprobar, como el resto del documento, el consejo escolar del centro.

Pero también se establece que incluirá la concreción curricular, si bien esta no será elaborada por el equipo directivo sino por cada uno de los equipos de ciclo (en Infantil y Primaria) o por los departamentos (en Secundaria) y como hemos visto antes será aprobada por el Claustro.

La Cocope de cada centro dará las directrices necesarias para elaborar la concreción curricular, garantizar la coherencia vertical y horizontal de las diferentes propuestas y recopilará todas ellas para formar lo que podría ser un documento de concreción curricular.

Entiendo que aunque forme parte del PEC puede ser un documento independiente por razones prácticas (lo que antes se llamaba el proyecto curricular de centro).

En definitiva el proyecto educativo es el que da coherencia a todas las actuaciones del centro, por tanto lo primero será definir el modelo de alumno que queremos formar, siempre en relación con las competencias que recoge la norma y que están diseñadas con la finalidad de dotar a los alumnos de los recursos que necesitarán en el futuro para dar respuesta a los desafíos del siglo XXI.

A continuación las diferentes actuaciones que vamos a llevar para conseguirlo, desde los aspectos metodológicos o la concreción curricular hasta los planes de innovación que se realicen en el centro, todo orientado a esa finalidad que previamente hemos definido que es la que justificará o no la participación en un determinado proyecto, la selección de unos recursos didácticos u otros, la realización de determinadas actividades complementarias o extraescolares, etc.

Programación didáctica, docente o propuesta pedagógica

Hasta ahora utilizábamos el término “Programación didáctica” y ahora encontramos denominaciones como «programación docente» o “propuesta pedagógica” en el caso de la Comunidad Valenciana, pero es bastante similar al documento anterior

Esta parte del proceso de concreción curricular corresponde a los equipos docentes de ciclo o a los departamentos según la etapa.

Ahora ya se trata de realizar la concreción de los diferentes elementos curriculares para cada ciclo en Primaria y para cada materia en Secundaria.

Empezaríamos por completar aquellos que falten o que se quieran desarrollar con un mayor nivel de concreción o de forma que nos aporten más información sobre cómo se desarrolla un proceso.

Me explico. En el currículo de la comunidad valenciana faltan algunos elementos que se han dejado para que sean completados por los centros, por ejemplo:

  • Primaria: en el currículo publicado (Decreto 106/2022) no están los criterios de evaluación del primer ciclo.
  • Secundaria: si analizamos el Decreto 107/2022  veremos que en función de la materia los criterios de evaluación se han publicado, o no, para todos los cursos de la etapa, por ejemplo en Lengua y Literatura, que se imparte en todos los cursos se han publicado los criterios de 2º y de 4º, pero no los de 1º y 3º; en matemáticas encontramos solo los de 3º y los de 4º (diferentes para académicas y aplicadas).

Obviamente esta labor de completar es imprescindible, pero además a partir de ahí se podrán completar y desarrollar estos criterios si queremos detallar más la progresión que deberá seguir el alumno en su aprendizaje, determinar niveles de desempeño de las competencias clave (no existe de momento un marco competencial común, aunque sería bueno que el ministerio o al menos las administraciones educativas de cada comunidad autónoma lo desarrollaran); seleccionar y priorizar los saberes básicos que consideremos adecuados para cada curso, etc.

Además las propuestas pedagógicas deberán incluir los instrumentos de recogida y registro de la información y, al menos:

  • Infantil: modelos de informes para cada curso.
  • Primaria: modelos de informes de evaluación para cada ciclo.
  • Medidas de respuesta educativa para la inclusión en todos los niveles.

Hay que recordar que siempre se debe de tener como referencia el perfil de salida y que dentro de la concreción curricular de cada materia serán las competencias específicas las que no deben servir como elemento organizador ya que el resto de los elementos curriculares están al servicio del desarrollo de dichas competencias.

Hay cierto debate sobre si se deben incluir o no la propuesta de situaciones de aprendizaje en esta programación o propuesta pedagógica. dependerá lo que establezca la administración correspondiente, si lo hace, o lo que se acuerde en el centro. Lo que está claro es que cuanto más se concrete y desarrolle en este nivel más coherencia habrá entre los diferentes documentos de centro y en la práctica educativa de los diferentes grupos.

Cuando veamos algunos modelos para el diseño de los documentos se verá más claro.

Programación de aula

La programación de aula ya es el casi casi el único paso que nos queda.

Partiendo de la concreción curricular realizada por equipo docente o por el departamento para la materia hay que hacer la programación de aula para cada uno de los grupos para cada curso escolar atendiendo a las características y necesidades específicas de dicho grupo de alumnos.

La programación de aula será la secuencia de unidades de programación para todo el curso (pueden ser unidades didácticas, proyectos, ApS, o cualquier otra forma de realizar la planificación de las situaciones de aprendizaje que deberán realizarse en el aula).

En cada una de estas unidades de programación deberán reflejarse los elementos curriculares a trabajar junto con otros aspectos como las actividades didácticas, selección de recursos, organización del tiempo y el espacio, metodologías a emplear, aspectos metodológicos concretos de la unidad, actividades complementarias que se proponen… y por supuesto criterios e instrumentos de evaluación de los aprendizajes asociados a las diferentes situaciones de aprendizaje propuestas.

Habrás visto que he mencionado las situaciones de aprendizaje, es un tema significativo en esta nueva forma de programar que propone la LOMLOE, le dedicaremos atención en otro post.

También decía que casi casi era lo último porque aún nos queda un pequeño detalle, cuando diseñamos la programación de aula la hacemos para un grupo clase concreto, real, con necesidades específicas, y eso nos debe llevar a contemplar, ya en este nivel de programación, qué adaptaciones necesitaremos realizar para posibles alumnos que tengan necesidad específica o de apoyo educativo o necesidades educativas especiales de nuestra clase, siempre desde un enfoque inclusivo y teniendo en cuenta los principios del DUA.

Es decir, la misma programación de aula, cada unidad de programación deberá incluir las modificaciones necesarias para atender a todos los alumnos. En algunos casos nos hará falta introducir modificaciones metodológicas, recursos didácticos que permitan un mejor acceso al currículo, nuevos instrumentos de evaluación… o tal vez una modificación de los elementos curriculares significativa (ese cuarto nivel de concreción del que hablan algunos autores).

Todo eso formaría parte de nuestra programación de aula.

Cómo se hace

Llevar a cabo este proceso de concreción curricular requiere una buena planificación para garantizar la participación de todo el profesorado, el debate imprescindible para llegar a los acuerdos necesarios y una buena coordinación para conseguir un proceso educativo coherente y eficaz.

Y aquí, desde luego, tiene una gran responsabilidad el equipo directivo que en mi opinión tiene las siguientes tareas:

  • En primer lugar conocer el nuevo modelo curricular (los nuevos elementos y las relaciones que se establecen entre ellos), pero también comprender las razones que justifican el cambio y los objetivos que se pretenden conseguir. Sin ello no conseguiremos ningún resultado.
  • Ofrecer la formación necesaria a los miembros de su claustro: en el nuevo currículo, en programar por competencias, en evaluación competencial, nuevas metodologías, o lo que necesiten. Es probable que todas las administraciones oferten este y el próximo curso formación en el nuevo modelo curricular.
  • Crear las vías de comunicación y coordinación necesarias: tiempo y espacio para las coordinaciones de nivel, de departamento, etc.
  • Planificar el proceso del cambio. No en todos los centros se podrá hacer al mismo ritmo, dependerá de muchos factores, así que cada uno tendrá su propio proceso.
  • Ofrecer recursos que faciliten la tarea del profesorado: mapas para realizar la concreción curricular, matrices de programación, plantillas comunes para programar, etc.

En otro post os presentaré algunos ejemplos que tal vez puedan resultaros de utilidad.

También hablaremos más adelante de cómo se debe programar con el currículo LOMLOE.

Cuál es el papel de la Inspección en este cambio curricular

Yo creo que la Inspección tiene un papel importante en este cambio curricular, como ya comenté cuando tuve ocasión de participar como miembro de Insnovae en el foro de representantes de la Inspección convocado por el Ministerio.

En este momento inicial tenemos que acompañar a los centros en el proceso del cambio, ayudar a conocer el nuevo modelo curricular, a comprender cuál es el motivo de la reforma introducida por la LOMLOE, qué objetivos se pretende conseguir, qué papel juegan los ODS de la Agenda 2030 en el currículo, cómo se puede llevar a cabo una evaluación competencial que mantenga las características de objetividad necesarias, etc. etc.

El rol de acompañamiento a los centros me parece fundamental en un proceso de cambio como el actual.

Pero además creo que un sistema con mayor autonomía necesita también de un proceso de rendimiento de cuentas, de comprobación de los resultados conseguidos, para asegurar que las medidas adoptadas en el ejercicio de dicha autonomía sirven para conseguir los resultados propuestos y en caso contrario reorientarlas para que logren su objetivos.

Es decir, que en mi opinión un sistema que tiende a aumentar la autonomía de los centros necesita de una Inspección que garantice que dicha autonomía sirve para conseguir la mejora del sistema.

Así que nos espera un largo recorrido a todos 😉


Otros post con información sobre el currículo LOMLOE:

Foto del autor

Ester Álvarez

Inspectora de Educación GVA. Convencida de que la Inspección es un factor de mejora del sistema educativo y de que la innovación es necesaria para adaptar la escuela a la sociedad del siglo XXI. Co-fundadora de la asociación de Inspectoras e Inspectores para una Nueva Educación, Insnovae. Coordinadora de la Xarxa 2030. Coordinadora del grupo Atlántida de Alicante.

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