Los ODS y la Agenda 2030 en los centros educativos: la Red/Xarxa 2030

Trabajando por el desarrollo sostenible desde la escuela

Como sabéis uno de los objetivos de la reforma introducida por la LOMLOE es adaptar nuestro sistema educativo a los compromisos y objetivos de la Unión Europea y la UNESCO, así como a la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Esta reforma actualiza algunos objetivos y medidas previamente establecidos por la LOE.

En el preámbulo de la ley se enumeran algunos de los retos a los que se enfrenta el sistema educativo y a los que la reforma trata de dar respuesta:

  1. Mejorar la percepción que la sociedad tiene de la educación, apostando por una formación profesional y permanente a lo largo de toda la vida que proporcione las mejores condiciones para el bienestar personal, poniendo en primer lugar los derechos de la infancia.
  2. La necesidad de adoptar un enfoque de igualdad de género a través de la coeducación, para conseguir la igualdad efectiva entre hombres y mujeres, la prevención de la violencia de género y el respeto a la diversidad afectivo-sexual.
  3. Garantizar posibilidades de éxito para todo el alumnado a través de la mejora permanente del sistema.
  4. Atender al desarrollo sostenible y la ciudadanía mundial de acuerdo con los establecido en la Agenda 2030 incorporando a toda la enseñanza obligatoria conocimientos, capacidades, valores y actitudes que necesitan todas las personas para adoptar decisiones fundamentadas y asumir un papel activo para afrontar y resolver los problemas comunes a todos los ciudadanos del mundo: Este enfoque incluye la educación para la paz y los derechos humanos, la comprensión internacional y la educación intercultural, así como la educación para la transición ecológica, sin descuidar la acción local, imprescindibles para abordar la emergencia climática, de modo que el alumnado conozca qué consecuencias tienen nuestras acciones diarias en el planeta y generar, por consiguiente, empatía hacia su entorno natural y social.
  5. El cambio digital que afecta a todos los ámbitos sociales y por tanto también al educativo. Algo que recientemente se ha vuelto especialmente importante con la irrupción de la inteligencia artificial.

A partir de aquí se va explicando con qué medidas la ley va a dar respuesta a esos retos para conseguir un sistema educativo de calidad, inclusivo, equitativo y que desarrolle todo el talento y potencial de nuestro alumnado.

En este post nos vamos a centrar en el cuarto reto mencionado en el preámbulo de la ley, vamos a ver cuáles son esos objetivos relacionados con el desarrollo sostenible y qué implican en los centros y en nuestras aulas.

Qué son los ODS y la Agenda 2030

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) constituyen un llamamiento universal a la acción para poner fin a la pobreza, proteger el planeta y mejorar las vidas y las perspectivas de las personas en todo el mundo.

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, es un plan de acción a favor de las personas, el planeta y la prosperidad, que también tiene la intención de fortalecer la paz universal y el acceso a la justicia.

Ambos están muy relacionados, podríamos decir que la Agenda 2030 es el plan, el instrumento, para conseguir los ODS.

En este vídeo de la UNESCO se explica este acuerdo internacional para luchar contra la pobreza, cuidar el planeta y disminuir las desigualdades a través de 17 grandes objetivos:

Como hemos visto uno de los objetivos está precisamente dirigido a mejorar la calidad de la educación, pero casi todos también están relacionados con ella bien porque le afectan (reducción de las desigualdades, igualdad de género) bien porque en los centros educativos es donde estamos formando a los futuros ciudadanos que deberán asumirlos (erradicar la pobreza, consumo responsable, acción por el clima, respetar los ecosistemas, diseñar comunidades sostenibles o vivir en comunidades pacíficas y justas).

Así que veamos qué dice la normativa educativa de los ODS y cómo llevarlos a la práctica de los centros y de las aulas.

Los ODS en la normativa educativa

Ya hemos visto que en la LOMLOE encontramos referencia a los ODS y la Agenda 2030 de forma genérica en el Preámbulo.

Pero donde encontramos referencias más concretas es en los reales decretos de enseñanzas mínimas de todas las etapas y en los currículos que los desarrollan.

En los reales decretos de enseñanzas mínimas de las diferentes etapas se hace referencia a ellos en diferentes ocaciones, de hecho todos empiezan con un párrafo en el que se justifica la necesidad del cambio curricular precisamente para: «adaptar el sistema educativo a los retos y desafíos del siglo XXI, de acuerdo con los objetivos fijados por la Unión Europea y la UNESCO para la década 2020-2030«.

En los principios pedagógicos se incluye: «Sin perjuicio de su tratamiento específico, la comprensión lectora, la expresión oral y escrita, la comunicación audiovisual, la competencia digital, el emprendimiento social y empresarial, el fomento del espíritu crítico y científico, la educación emocional y en valores, la igualdad de género y la creatividad se trabajarán en todas las materias. En todo caso, se fomentarán de manera transversal la educación para la salud, incluida la afectivo-sexual, la formación estética, la educación para la sostenibilidad y el consumo responsable, el respeto mutuo y la cooperación entre iguales».

Y a lo largo del currículo de las diferentes áreas van apareciendo numerosas referencias a sostenibilidad, consumo responsable, igualdad, cambio climático, ciudadanía mundial… te animo a echar un vistazo al currículo de tu materia, con la mirada puesta en los ODS y verás como aparecen mucho más de lo que imaginas.

El perfil de salida precisamente se define en función de los aprendizajes que deben alcanzar los alumnos al vincular las competencias clave y los retos del siglo XXI, los descriptores operativos de las diferentes competencias incluyen aspectos como:

CCL5. Pone sus prácticas comunicativas al servicio de la convivencia democrática, la resolución dialogada de los conflictos y la igualdad de derechos de todas las personas, evitando los usos discriminatorios, así como los abusos de poder, para favorecer la utilización no solo eficaz sino también ética de los diferentes sistemas de comunicación.

CP3. Conoce, valora y respeta la diversidad lingüística y cultural presente en la sociedad, integrándola en su desarrollo personal como factor de diálogo, para fomentar la cohesión social.

STEM5. Emprende acciones fundamentadas científicamente para promover la salud física, mental y social, y preservar el medio ambiente y los seres vivos; y aplica principios de ética y seguridad en la realización de proyectos para transformar su entorno próximo de forma sostenible, valorando su impacto global y practicando el consumo responsable.

CD5. Desarrolla aplicaciones informáticas sencillas y soluciones tecnológicas creativas y sostenibles para resolver problemas concretos o responder a retos propuestos, mostrando interés y curiosidad por la evolución de las tecnologías digitales y por su desarrollo sostenible y uso ético.

CPSAA2. Comprende los riesgos para la salud relacionados con factores sociales, consolida estilos de vida saludable a nivel físico y mental, reconoce conductas contrarias a la convivencia y aplica estrategias para abordarlas.

CC2. Analiza y asume fundadamente los principios y valores que emanan del proceso de integración europea, la Constitución española y los derechos humanos y de la infancia, participando en actividades comunitarias, como la toma de decisiones o la resolución de conflictos, con actitud democrática, respeto por la diversidad, y compromiso con la igualdad de género, la cohesión social, el desarrollo sostenible y el logro de la ciudadanía mundial.

Especialmente te recomiendo consultar lo que establece el currículo respecto de las situaciones de aprendizaje, en su descripción se dice literalmente que: «Las situaciones de aprendizaje deben fomentar aspectos relacionados con el interés común, la sostenibilidad o la convivencia democrática, esenciales para que el alumnado sea capaz de responder con eficacia a los retos del siglo XXI» y en las orientaciones de cada asignatura/materia se dan ideas de cómo llevarlo a cabo.

Cómo llevar los ODS a los centros educativos

Como hemos visto no se trata un nuevo contenido a estudiar, ni tan solo de algo que los alumnos deban conocer. Se trata de un cambio de intención en el sistema educativo, de replantearse para qué sirve la educación, cuál es objetivo de la escuela, qué formación debemos dar a los alumnos para que sean capaces de desempeñarse con éxito en la sociedad en la que van a vivir como adultos, de que tengan herramientas para adaptarse a las necesidades, a los desafíos que se encontrarán. Y, con suerte, conseguir un mundo mejor, por que si no es para eso ¿para qué sirve la educación?

Todo lo cual está relacionado con el hecho de que estemos transformando la educación en un sistema competencial, que trata de desarrollar en los alumnos competencias, es decir, aprendizajes útiles, que los alumnos entiendan para qué sirven lo que están aprendiendo, que los conocimientos que adquieran sepan transferirlos a situaciones reales de la vida cotidiana.

Por eso los ODS, la Agenda 2030 y el aprendizaje competencial están tan relacionados, porque precisamente los ODS nos darán un sinfín de situaciones problemáticas que nos servirán para dar sentido a esas situaciones de aprendizaje que deberemos diseñar en nuestras aulas.

Así que estos grandes objetivos, que tratan de dar respuesta a los desafíos del siglo XXI, deberán impregnar nuestros centros desde el proyecto educativo hasta la práctica diaria recogida en la Programación de Aula.

Los ODS y la Agenda 2030 en el Proyecto Educativo de Centro

En primer lugar, el cambio de paradigma propuesto por la LOMLOE debe llevarnos a revisar el proyecto educativo de nuestro centro.

Con frecuencia los cambios metodológicos, las innovaciones en el aula, nacen de la inquietud de algún docente innovador, de la influencia de algún curso que ha resultado especialmente motivador, o de las “modas educativas” que a veces nos arrastran.

Pero realmente para que haya un verdadero cambio, un cambio que suponga una mejora, es necesario partir de la reflexión sobre el tipo de centro que queremos, el modelo educativo que queremos desarrollar, el tipo de alumno que queremos contribuir a formar, de la sociedad que queremos construir entre todos.

Y sobre esto es sobre lo que deberemos reflexionar, debatir, llegar a acuerdos, consensuar, ¿cómo queremos que sea la sociedad del futuro: competitiva, egoísta o colaborativa y solidaria?, ¿qué debemos buscar: el éxito económico o un tipo de satisfacción personal más íntima, basada en la realización personal, en el afecto?, ¿qué relación queremos tener con la naturaleza?, ¿cómo queremos que sea nuestro entorno, nuestra localidad?, ¿buscamos un futuro consumista, basado en trabajar para tener más dinero para comprar más cosas… o queremos disfrutar de tiempo libre para el ocio, el deporte, las relaciones personales?

En función del tipo de sociedad que queramos deberemos pensar en cómo deberemos educador a los alumnos para que consigan precisamente construir ese futuro imaginado entre todos.

Y los acuerdos a los que lleguemos como comunidad educativa, en un debate en el que es importante que todos los sectores participen y se sientan reflejados: profesores, padres, alumnos, y también el resto de trabajadores del centro; serán los que reflejaremos en ese proyecto educativo del que luego deberán emanar el resto de documentos del centro precisamente para conseguir hacerlo realidad.

Es decir, si queremos un futuro sostenible deberemos empezar por pensar cómo hacer más sostenible nuestro centro, crear un comité de sostenibilidad, cómo hacer sostenible el funcionamiento del comedor (alimentos km.0, compostaje de residuos), los desplazamientos al centro (caminos verdes a la escuela), qué tipo de materiales deberemos utilizar, cómo reducir, reutilizar y reciclar los residuos, cómo seleccionar a nuestros proveedores…

Si queremos alumnos con valores como la solidaridad, críticos, participativos, tendremos que pensar cómo trabajar día a día estos valores, por ejemplo creando asambleas de alumnos, consejo de delegados, dejándolos realmente participar en la vida del centro escuchando y atendiendo sus peticiones, plantear debates, etc.

Si queremos un futuro donde los conflictos se resuelvan de forma pacífica, dialogada, respetando las opiniones, necesidades y sentimientos de todos tendremos que diseñar una normas de convivencia que reflejen ese modelo.

Si pensamos que la educación emocional es importante, que cuidar la salud física y también mental es imprescindible para el bienestar habrá que dedicarle tiempo a conocer y entender nuestras emociones y las de los demás, deberemos prestar atención a lo comemos, en casa, en el patio, en el comedor; tal vez a la necesidad de renaturalizar nuestro patio, de crear espacios de juego saludable, de contacto con la naturaleza…

Como ves la filosofía de centro que recojamos en el PEC luego deberá tenerse en cuenta al diseñar el Proyecto de Sostenibilidad, el Proyecto de Comedor, el Plan de Igualdad y Convivencia, el Plan de Acción Tutorial… y así impregnar toda la vida del centro y ser recogido en todos los documentos que harán que realmente tengamos un “proyecto” único porque será el que refleje realmente lo que hemos pensado y acordado y útil porque establecerá el proceso para conseguir los objetivos que nos hayamos propuesto.

Los ODS y la Agenda 2030 en las Programaciones de Aula

Pero no se pueden quedar en los documentos (que no olvidemos, deben diseñar todas las actuaciones y no quedarse solo en el papel), sino que deben llegar a las programaciones de aula.

Ya sabes que los documentos de centro son como un juego de matrioskas donde cada una encaja en la anterior, desde el más general (PEC) hasta el trabajo en cada una de las aulas (programaciones de aula) todos deben ser coherentes y complementarios entre sí, cada uno de ellos concretando lo establecido en el proyecto educativo para un aspecto concreto.

También en la concreción curricular deberemos tener en cuenta estos objetivos de desarrollo sostenible, plantear desde la COCOPE las directrices básicas sobre cómo trabajarlos en los diferentes ciclos y departamentos aquellos objetivos que hemos recogido en nuestros proyecto educativo (ese ideal de alumno que queremos contribuir a formar) de manera que vayamos construyendo entre todos el perfil de salida que deberá lograr el alumno al terminar la educación básica.

¿Y cómo se llevan los ODS a las aulas?

Pues, precisamente, a través de las situaciones de aprendizaje.

Ya hemos comentado en post anteriores que las situaciones de aprendizaje no son más que propuestas didácticas que organizan todas las tareas y actividades en un contexto lo más realista posible y con la intención de dar respuesta a una necesidad o un problema real y significativo para los alumnos.

Plantearnos por tanto necesidades reales, situaciones problemáticas a las que dar respuesta, adaptadas a las edades de los alumnos, por supuesto, será lo que nos permitirá organizar los aprendizajes de una forma que resulte motivadora y significativa.

En este post puedes ver ejemplos e ideas para situaciones de aprendizaje que en general tratan de buscar soluciones a problemas sociales relacionados con la sostenibilidad, los hábitos de vida saludables, el consumo responsable, la gestión de los recursos, la igualdad, la huella de carbono, la participación social (creación de una ONG), el conocimiento y respeto de los ecosistemas, etc. etc.

Cómo ves no es tan difícil llevar los ODS y la Agenda 2030 a la escuela.

Una red para fomentar los ODS y la Agenda 2030 en los centros educativos: Xarxa 2030

Por último quería contaros una experiencia que realizamos en la provincia de Alicante desde la Inspección de Educación. Propusimos la creación de una red de centros que estuvieran interesados en conocer e implementar los ODS y la Agenda 2030 para aprender sobre los diferentes objetivos, especialmente sostenibilidad, igualdad y ciudadanía mundial y compartir buenas prácticas que pudieran ser de utilidad para aprender unos de otros cómo llevar estos objetivos a las aulas.

Durante dos cursos escolares los coordinadores de sostenibilidad de cerca de doscientos centros nos reuníamos una vez al mes telemáticamente y con la colaboración del CEFIRE (centro de formación del profesorado) asistíamos a una charla sobre uno de estos temas y a la exposición de buenas prácticas realizadas por diferentes centros de la provincia que habían sido previamente seleccionadas por los correspondientes inspectores.

En el segundo curso se añadieron sesiones trimestrales presenciales por zonas para que los centros establecieran redes de colaboración de ámbito local en las que trabajar proyectos compartidos.

Fue una experiencia fantástica en la que participaron numerosos expertos y muchísimos centros. Toda la información se puede consultar en la web del proyecto Red de centros 2030/Xarxa de centres 2030 donde además de las grabaciones de las charlas están disponibles muchos de los materiales facilitados por los ponentes: expertos y docentes por lo que pueden ser de utilidad para todos aquellos que estén interesados en cómo llevar los ODS y la Agenda 2030 a su centro o a su aula.

Espero que te sirvan :)


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Foto del autor

Ester Álvarez

Inspectora de Educación GVA. Convencida de que la Inspección es un factor de mejora del sistema educativo y de que la innovación es necesaria para adaptar la escuela a la sociedad del siglo XXI. Co-fundadora de la asociación de Inspectoras e Inspectores para una Nueva Educación, Insnovae. Coordinadora de la Xarxa 2030. Coordinadora del grupo Atlántida de Alicante.

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