Programando con la LOMLOE (II): la Programación de Aula

Qué es y cómo diseñar nuestra programación de aula

La LOMLOE ha introducido en la práctica docente importante novedades, además de una intención clara de cambiar la educación hacia un enfoque competencial. Obviamente esto tiene que reflejarse en cambios en la práctica docente, es decir, en la Programación de Aula.

Ya sabemos lo que dice la normativa sobre las situaciones de aprendizaje, también cómo han sido entendidas en la práctica y cuáles son las principales novedades de la programación introducidas por la LOMLOE

Ahora vamos a ver cómo se refleja esto en el aula, en la práctica de cada docente que debe quedar recogida en la correspondiente Programación de aula. Seguiremos para ello la normativa y los materiales ofrecidos por la administración educativa de la Comunidad Valenciana.

Vamos a ir paso a paso, veamos primero qué es la Programación de Aula y después cómo diseñarla, incluir situaciones de aprendizaje, y por supuesto, evaluarla, como estrategia para la mejorarla progresivamente.

Todo esto es especialmente importante en secundaria donde habitualmente ha habido poca tradición de hacer programaciones de aula, por lo que la novedad es mayor, y tal vez más compleja de llevar a la práctica.

Programación de aula

Cuando llegamos al nivel de la programación de aula, como decíamos, tendremos que organizar nuestro proceso de enseñanza-aprendizaje en una serie ordenada de unidades de programación en las que distribuiremos los diferentes elementos curriculares que correspondan al curso para el que estamos programando.

Decreto currículo Primaria Comunidad Valenciana. Art. 23. 3: Las programaciones de aula es donde los maestros o las maestras que intervienen en un mismo grupo, coordinados por la figura del tutor o tutora de ciclo, tienen que proyectar sus intenciones educativas para cada nivel educativo y área en la organización de las situaciones de aprendizaje y desarrollo que se ofrecerán al grupo clase en el contexto educativo de acuerdo con las características, los intereses y necesidades colectivas e individuales del alumnado.

Estos elementos deberán estar concretados a nivel de curso en la propuesta pedagógica elaborada en el centro.

En todo caso, independientemente del nombre que puedan o no darle las diferentes administraciones (que debes tener en cuenta, claro) al hacer la programación de aula tendremos que:

  • Decidir cómo vamos a organizar nuestras propuestas didácticas, dicho de otra manera: qué unidad de programación vamos a  utilizar. 
  • Partir de las competencias específicas del área/materia, asegurando que a lo largo del curso escolar se trabajarán todas de la forma que consideremos más adecuada (algunas se trabajarán en una o varias unidades de programación y otras de forma transversal a lo largo de todo el curso).
  • Seleccionar los saberes básicos que consideremos más adecuados para desarrollar dicha competencia. Los criterios de evaluación de cada competencia específica ya nos los da el propio currículo.
  • Diseñar la secuencia didáctica de cada unidad de programación incluyendo una o varias situaciones de aprendizaje contextualizadas en las que los alumnos deberán poner en relación las competencias específicas y los saberes de la materia para dar una respuesta adecuada a los retos, problemas, propuestas que les hayamos planteado.

En este post tienes una recopilación de plantillas y orientaciones de las diferentes administraciones educativas, revisa a ver qué ha publicado tu comunidad al respecto.

“Unidades didácticas” versus “situaciones de aprendizaje”

O cómo organizar nuestras propuestas en la programación de aula.

Art. 23. 4: La programación de aula de las áreas o ámbitos de los diferentes niveles de los equipos educativos tiene que realizarse a partir de una secuencia de situaciones contextualizadas en entornos reales y significativos. El aprendizaje basado en situaciones permite organizar la docencia basándose en una colección de contextos, retos y circunstancias del mundo real, de los que derivan problemas y preguntas que hay que contestar y que entrelazan los saberes, es decir, los conocimientos, las destrezas, los valores y las actitudes con las capacidades asociadas a las competencias específicas correspondientes.

Como he intentado aclarar en los posts anteriores sobre situaciones de aprendizaje (analizando primero qué dice la normativa y segundo cómo se entienden en la práctica), creo que no es correcta la interpretación de que las SSAA son la nueva unidad de programación.

En mi opinión se puede seguir organizando la programación de aula con cualquier tipo de unidades de programación (unidades didácticas -competenciales-, proyectos, aprendizaje servicio, una combinación de estas u otras diferentes). No es “obligatorio” programar “por situaciones de aprendizaje” ya que caben otras formas de organizar la programación: los proyectos, el aprendizaje basado en problemas o el ApS ya son de hecho situaciones de aprendizaje.

De lo que se trata es de programar de forma competencial, de crear situaciones de aprendizaje contextualizadas (sea cual sea la unidad de programación elegida) que permitan a los alumnos el desarrollo de competencias específicas y clave.

Algunas administraciones educativas han informado en este mismo sentido (como en las preguntas y respuestas sobre el currículo publicadas en Aragón) y Andalucía emitió una nota informativa al respecto en relación con las oposiciones. En otras, como la Comunidad Valenciana tanto el currículo como la formación sobre este impartida por los centros de formación del profesorado, únicamente se habla de situaciones de aprendizaje, aunque se aclara que no son elementos prescriptivos (ver documento de Preguntas Frecuentes en la Comunidad Valenciana).

Te recomiendo la propuesta de autoformación de la administración educativa de la Comunidad Valenciana donde encontrarás materiales muy completos para ayudarte con la implementación de la LOMLOE en la práctica docente y te ayudarán a adaptar tu programación a lo establecido por esta administración.

Lo que podemos asumir es que cada unidad de programación debe tener al menos una situación de aprendizaje contextualizada.

Por tanto podríamos partir de una situación de aprendizaje general para toda la unidad, es decir, planteamos la unidad precisamente como una situación contextualizada (mercadillo solidario, campaña de recogida de alimentos, preparar un viaje, diseñar una ONG, etc.) o al menos en una unidad incluimos una o más situaciones de este tipo (unidad sobre los animales, incluimos la preparación de una salida a la granja-escuela; trabajamos los alimentos y proponemos diseñar un menú saludable; estamos conociendo la cultura inglesa en clase de Inglés y planificamos un viaje a Londres calculando el coste, los medios de transporte que deberemos utilizar, los lugares que queremos visitar, las formas lingüísticas, el vocabulario que necesitaremos…).

La primera opción es mejor, es decir: toda la unidad de programación se articula alrededor de una situación significativa para los alumnos que es lo que da sentido a todas las actividades propuestas y por tanto a los aprendizajes que requieran los alumnos (la competencia específica que queramos que desarrollen).

Además esta sería la forma de programar que se quiere impulsar con el cambio curricular LOMLOE.

¿Por dónde empezamos? Plantillas, ¿sí o no?

Lo más práctico es utilizar algún tipo de plantilla que nos ayude a organizar los diferentes elementos que formarán parte de la unidad de programación.

En este caso vamos a utilizar la plantilla que se propone en la web de la administración educativa valenciana (desde aquí puedes descargarlas para todas las etapas en formato editable y ver ejemplos..

Hay que tener en cuenta que aunque una plantilla nos facilita el trabajo, también nos constriñe, sobre todo cuando utilizamos una que no hemos elaborado nosotros mismos. Así que siéntete libre de modificarla como necesites.

Es recomendable que cada centro diseñe su propia plantilla, una que sea común y compartida por todo el profesorado de un centro, de un ciclo o un departamento, según la etapa. En todo caso correspondería a la comisión de coordinación pedagógica su elaboración.

Unificarlas de esta manera facilitaría su seguimiento, actualización y traslado entre docentes cuando sea necesario (sustituciones, cambios de curso, atención a varios grupos, etc.).

Si hacemos una buena planificación y recogida de las situaciones de aprendizaje de las diferentes programaciones de aula de cada docente al terminar cada curso tendremos una buena cantidad de propuestas que podemos acumular formando un banco de recursos que nos facilitará la tarea en cursos posteriores.

Así que si eres director, o miembro del equipo directivo tienes una importante tarea, en primer lugar organizar los canales de comunicación y formas de organización para que el profesorado pueda coordinarse; dar modelos, formación si es necesario, y respuestas a las dudas para el equipo docente pueda avanzar en su trabajo y, por último, organizar la recogida del trabajo realizado para que todo ese esfuerzo no se pierda cada año sino que se revise y se mejore para conseguir llevar a la práctica el proyecto educativo de tu centro.

Elementos de una unidad de programación competencial

Siguiendo el modelo propuesto vamos a ver qué elementos debe tener una unidad de programación diseñada para conseguir el desarrollo competencial (recuerda que en algunas comunidades esta unidad de programación en sí misma recibirá el nombre de “situación de aprendizaje”):

Art. 23.5: Dentro de la programación de aula se tienen que reflejar para cada nivel, grupo i área o ámbito:
a) Las situaciones de aprendizaje adaptadas a las características del grupo,
b) Los criterios de evaluación asociados a las situaciones de aprendizaje planteadas,
c) La organización de los espacios de aprendizaje,
d) La distribución del tiempo.
e) La selección y organización de los recursos y materiales.
f) Las medidas de atención para la respuesta educativa por la inclusión,
g) Así como los instrumentos de recogida de información y modelos de registro
.

Lo que en la plantilla que estamos analizando se concreta en:

  1. Identificación y justificación. Nombre de la unidad, tratando de que sea un título motivador, una pregunta provocadora, un reto; área o materia, curso y nivel para el que se diseña, momento de realización, número de sesiones…, aspectos que identifican la unidad y aquellos objetivos que se pretenden conseguir con la propuesta.
  2. Situación contextualizada diseñada para conseguir unos objetivos concretos y que incluya la descripción del producto final o actividad de cierre (entendiendo por esta la actividad o producto que da sentido a todas las tareas y actividades realizadas a lo largo de la unidad)..
  3. Elementos curriculares:
    1. Competencias específicas y criterios de evaluación vinculados.
    2. Saberes básicos seleccionados para conseguir el desarrollo de las competencias indicadas.
  4. Secuencias de actividades, organización y medidas de respuesta educativa:
    1. Secuencia de sesiones.
    2. Agrupamientos y organización de los espacios.
    3. Distribución el tiempo.
    4. Recursos materiales.
    5. Medidas de respuesta para la inclusión: medidas de nivel III y IV en su caso así como los elementos empleados para facilitar la accesibilidad
  5. Instrumentos de recogida de la información y modelos de registro para la la valoración del progreso del alumnado.

Por supuesto hay que diseñarlas de forma inclusiva.

Art. 23.6: En las programaciones de aula, se tienen que prever las adecuaciones necesarias para atender desde una perspectiva inclusiva al alumnado con necesidad específica de apoyo educativo, teniendo en cuenta los principios del DUA.

En cuanto a los elementos curriculares hay que destacar que solo deben incluirse aquellos que están directamente relacionados con la situación de aprendizaje que estamos diseñando ya que todo lo que se incluye en este apartado es evaluable. No olvides que debemos evaluar aprendizajes, no actividades.

En relación con los elementos de la plantilla que hemos visto ten en cuenta que no son prescriptivos, tal vez en tu comunidad sí que exista una relación de elementos obligatorios, por lo general no es así, se suele hacer alguna relación no exhaustiva (del tipo: “que contenga al menos los siguientes elementos”), que no impone ni un número ni un orden específico de los elementos. Por tanto puedes organizarlos de la forma que consideres más adecuada.

No obstante consulta el currículo de tu comunidad y otros documentos, como las instrucciones de inicio de curso para ver qué dicen al respecto.

En el próximo post vamos a explicar con detalle el proceso de diseño de una unidad de programación (o situación de aprendizaje) LOMLOE detallando cada uno de sus elementos.


Otros post sobre la programación LOMLOE:

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Ester Álvarez

Inspectora de Educación GVA. Convencida de que la Inspección es un factor de mejora del sistema educativo y de que la innovación es necesaria para adaptar la escuela a la sociedad del siglo XXI. Co-fundadora de la asociación de Inspectoras e Inspectores para una Nueva Educación, Insnovae. Coordinadora de la Xarxa 2030. Coordinadora del grupo Atlántida de Alicante.

4 comentarios en «Programando con la LOMLOE (II): la Programación de Aula»

  1. Muy interesante y de gran utilidad práctica. Un comentario, nosotros después de los objetivos hemos planteado los contenidos(saberes básicos) y las competencias específicas correspondientes de cada área(infantil). Es correcto o deberíamos hacerlo al revés.
    Gracias.

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    • Hola Fernando, precisamente el cambio que propone la LOMLOE es partir de las competencias específicas y no de los contenidos. Poner en primer lugar la competencia que queremos desarrollar es lo que hace que el foco de atención cambie y no nos centremos únicamente en que los alumnos aprendan contenidos, aunque en Infantil yo creo que de por sí se trabaja de forma competencial 🙂

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