Qué es la docencia compartida

Aprendemos estrategias inclusivas

Seguro que últimamente has oído hablar de la “docencia compartida” como una de las estrategias de éxito que se proponen para mejorar la inclusión en las aulas.

Lo de “docencia compartida” no suena demasiado raro, parece fácil, ¿no? Será algo así como compartir la docencia con otro maestro, ¿verdad?

Bueno, sí, pero es algo más concreto. 

Y tampoco hay que confundirlo con los desdobles (compartir un grupo “repartiéndolo” con otro docente) o con los apoyos “inclusivos” (cuando entra un compañero a apoyar a determinados alumnos dentro del aula).

Así que es un concepto con entidad propia. Veámoslo.

Qué entendemos por docencia compartida

Docencia compartida hace referencia a la estrategia didáctica mediante la cual hay dos profesores en el mismo aula, trabajando con un grupo formado por los alumnos de un grupo-clase o más de uno, dinamizando actividades diversas.

Precisamente en esa última precisión está el elemento diferenciador de esta estrategia respecto, por ejemplo, de un apoyo.

Ya que no se trata de que un profesor esté asumiendo la gestión del aula y otro esté para apoyar a un alumno o grupo de alumnos con alguna necesidad específica de apoyo educativo sino de dos docentes que comparten docencia durante un mismo periodo de clase.

La docencia compartida puede utilizarse en una sesión, o en períodos más prolongados, como una unidad o en un proyecto concreto.

Pueden ser dos profesores de la misma especialidad o no, puesto que se pueden trabajar proyectos interdisciplinares.

En todo caso la atención tiene que ponerse en los alumnos: qué tienen que hacer, cómo lo van a realizar, qué necesita cada uno para lograrlo.

Es decir, se tiene que planificar pensando en las características y necesidades de cada uno de los alumnos del grupo.

Para qué conviene utilizar la docencia compartida

Por tanto en lugar de que un profesor vaya a apoyar a un compañero los dos docentes planifican una o varias sesiones para trabajar conjuntamente realizando prácticas que fomenten la autonomía de los alumnos, la participación de todos y la colaboración entre alumnos.

La presencia de dos docentes en el aula hace que puedan dedicar más atención a los alumnos mientras trabajan, guiar su actividades, prestarles a cada uno la ayuda que necesitan, etc. de esta manera los alumnos pueden trabajar haciendo lo mismo aunque algunos con más ayuda, o intervención por parte del docente, que otros que pueden trabajar con más autonomía.

Es precisamente por eso por lo que es una práctica inclusiva, porque se diseña pensando en que todos los alumnos puedan trabajar en la misma propuesta, con las adaptaciones y ayudas que cada uno pueda necesitar.

De esta manera se evita sacar a los alumnos a trabajar con el profesor de apoyo, o que reciban un apoyo especializado (y visiblemente diferenciado) dentro del aula, prácticas ambas que lo estigmatizan y que influyen con frecuencia de forma negativa en su autoestima, haciendo que los alumnos no se vean capaces de trabajar en entornos ordinarios.

Con las actividades de docencia compartida, bien diseñadas y realizadas, los alumnos pueden recibir una ayuda específica sin que ni ellos, ni los demás tengan que ser conscientes ni verlo como algo especial.

De hecho los docentes pueden potenciar el trabajo en grupo promoviendo que sean los alumnos los que se ayuden entre ellos, como sabemos el aprendizaje social es muy eficaz y resulta enriquecedor tanto para los alumnos que reciben ayuda como para los que la proporcionan.

Y sin ninguna etiqueta.

Cómo llevarla a la práctica

Lógicamente lo primero es establecer qué se quiere conseguir, pero no tanto en términos de contenidos como de competencias. 

A continuación decidir los objetivos didácticos de la sesión.

Una vez establecidos los objetivos didácticos habrá que seleccionar la metodología que vamos a emplear. 

De forma coherente con lo dicho hasta ahora seleccionaremos metodologías activas: actividades en grupos interactivos o cooperativos, rincones, talleres, proyectos, retos, etc.

No tiene sentido organizar una sesión de docencia magistral en esta estrategia.

Al contrario, se trata de crear entornos de aprendizaje diversos, ricos en recursos, en los que los alumnos puedan actuar con autonomía, preferiblemente en parejas o pequeños grupos, y los docentes estén atentos a facilitar interacciones y hacer de guía para los alumnos facilitando la ayuda o las adaptaciones que cada uno pueda necesitar.

Antes de comenzar la sesión o el proyecto de trabajo una de las tareas a realizar será el reparto de funciones entre ambos docentes, qué parte de la sesión va a dirigir cada uno, cómo van a organizar las propuestas, el material didáctico, la atención a los alumnos, etc.

Obviamente ambos necesitan también llegar a acuerdos sobre cómo van a gestionar el aula, las normas que se aplicarán, resolver los conflictos que se puedan generar y otros aspectos que garanticen un buen funcionamiento del aula.

Y por supuesto deben compartir la información necesaria sobre los alumnos, especialmente de aquellos que puedan necesitar más observación y apoyo y compartir los criterios con los que se va a evaluar la sesión, unidad o proyecto.

Recuerda que es imprescindible tener en cuenta el éxito de todos los alumnos por lo que las propuestas deben permitir diferentes niveles de resolución, estrategias didácticas, distintos tipos de actividades y materiales.

Evaluando la docencia compartida

Es importante evaluar también cómo ha funcionado nuestra estrategia, no solo en cuanto el aprendizaje de los alumnos, sino en cuanto a la organización y puesta en práctica de la sesión.

Sobre todo cuando estamos empezando a implementar esta estrategia, tenemos que evaluarla para detectar sus puntos fuertes y débiles y aprender a superarlos.

Para realizar esta evaluación podemos elaborar una plantilla de registro en la que anotar observaciones sobre el desarrollo de la sesión y responder a preguntas como:

  • ¿Cómo ha funcionado la coordinación?
  • ¿Las funciones estaban bien repartidas, el reparto ha sido equilibrado?
  • ¿Cómo es la relación entre nosotros: nos apoyamos, nos complementamos, nos entorpecemos…?
  • ¿Qué dificultades hemos encontrado?, ¿cómo podemos superarlas?
  • ¿Qué mejoras podemos introducir?
  • ¿Cómo han funcionado las propuestas, han sido adecuadas, han permitido conseguir los objetivos previstos, las han podido realizar con éxito todos los alumnos?

De la reflexión sobre estas preguntas conseguiremos mejorar cada día nuestra propuesta haciéndola más inclusiva y eficaz.

Introducir la docencia compartida en la preparación de oposiciones

En este blog siempre tratamos de orientarte para utilizar las mejores prácticas en tu programación para las oposiciones, además de que, por supuesto, esperamos que las incorpores a tu vida profesional.

De hecho es probable que conozcas la docencia compartida, que hayas tenido alguna experiencia previa al respecto, pero no te hayas planteado que también puedes incorporarla en tu preparación para las oposiciones.

Cómo puedes utilizarla:

Hay diferentes formas de utilizar esta estrategia en tu preparación para las oposiciones, vamos a ver cómo puede servirte en cada una de las pruebas:

  • Temario: Todo lo que mejora tu formación docente te ayuda a mejorar tu preparación para las oposiciones, por ejemplo en este caso tienes una metodología que debes incluir en el tema 4: La atención a la diversidad en la educación Primaria. Es un tema que con el actual protagonismo de la inclusión no debes descuidar.
  • Programación: ¿qué tal si incluyes algunas sesiones de docencia compartida en tu programación?, por ejemplo una a la semana o al menos una en cada unidad didáctica. Simplemente elige una de las sesiones donde tengas previsto realizar actividades como talleres, aprendizaje cooperativo u otra metodología activa y plantéate cómo la harías con otro profesor. Eso te dará la oportunidad de incluir la estrategia tanto en el apartado de metodología como en el de atención a la diversidad (si lo hay). Y si lo incluyes en todas las unidades didácticas te aseguras de que tendrás ocasión de exponerlo ante el tribunal.
  • Casos prácticos: En un momento como el actual casi seguro que en supuesto práctico tendrás que dar respuesta inclusiva a las necesidades de tus alumnos. Plantear una o varias sesiones de docencia compartida te permitirá demostrar tus conocimientos de estrategias inclusivas, algo muy muy recomendable.

Lo importante es prestar especial atención a integrar aprendizajes, aprender de forma significativa, actualizar conocimientos, ofrecer recursos, estrategias y propuestas para hacer una programación inclusiva, y en todo ello la docencia compartida puede ser una utilísima aliada.

Lectura recomendada

Portada del libro "Aprender juntos en el aula" de Teresa Huguet.

Hablando de docencia compartida el libro que tienes que leer es Aprender juntos en el aula de Teresa Huguet publicado por la Editorial Graó.

Aprende más sobre cómo planificar las sesiones compartidas, qué contenidos priorizar, cuáles son las mejores estrategias y actividades que podrás utilizar en estas sesiones… y mucho más sobre cómo conseguir aulas más inclusivas

Foto del autor

Ester Álvarez

Inspectora de Educación GVA. Convencida de que la Inspección es un factor de mejora del sistema educativo y de que la innovación es necesaria para adaptar la escuela a la sociedad del siglo XXI. Co-fundadora de la asociación de Inspectoras e Inspectores para una Nueva Educación, Insnovae. Coordinadora de la Xarxa 2030. Coordinadora del grupo Atlántida de Alicante.

6 comentarios en «Qué es la docencia compartida»

    • ¡Claro!, a veces nos olvidamos de que en la programación podemos poner de todo lo que se nos ocurra o necesitemos. En este caso podemos explicar que tenemos unas horas de apoyo de otro docente (el compañero de nivel, el PT u otro) y que las organizamos para hacer docencia compartida, por ejemplo si tenemos alumnos con NEE eso nos daría pie a hablar de la coordinación con el PT para el PAP del alumno, para hacer adaptaciones en la programación, para diseñar las sesiones de docencia compartida, etc.

      Gracias por tu comentario José Antonio, me alegro de que te haya gustado el post 🙂

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